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Treinta años desde que los malagueños tienen acceso a la litotricia (NP Hospital El Ángel)

  • La primera unidad de litotricia para los malagueños fue creada en junio de 1987 por el Dr. Duarte Vázquez y su equipo. Supuso la segunda de toda Andalucía, la primera en un hospital privado.
  • Actualmente el mismo equipo de urólogos permanece a la vanguardia de la técnica treinta años después, en la Unidad de Litotricia del Hospital HLA El Ángel.
Dr. Fernández Torres, de la Unidad de Litotricia

La litotricia en Málaga ha cumplido treinta años. Tres décadas de innovación en el campo de la utilización de las ondas de choque para pulverizar piedras en el riñón forman parte del desarrollo de nuestra sanidad. La tecnología ha evolucionado constantemente para lograr hitos como la absoluta eliminación del dolor y de la sedación.

Las ondas de choque pueden parecer algo corriente a día de hoy, pero el Dr. Duarte Vázquez y su equipo de urólogos fueron unos verdaderos pioneros hace treinta años. Lo inusual es que hayan logrado serlo hasta el día de hoy, y que sigan permaneciendo a la cabeza de la especialidad en Málaga en el Hospital HLA El Ángel, donde actualmente son los responsables de la Unidad de Litotricia del centro.

Los urólogos que forman la unidad llevan trabajando juntos desde 1987, los Dres. Fernández Torres, Galacho Bech, Pérez Rodríguez y Duarte Vázquez, han cimentado su éxito sobre dos claves: la formación continua y la utilización de la tecnología más moderna. En definitiva son un equipo humano y técnico a la última, por cuyas manos han pasado más de 10.000 pacientes en estos treinta años.

Uno de los mayores logros durante el desarrollo de la técnica es haber eliminado durante el procedimiento tanto el dolor como la sedación. Ahora el tratamiento es ambulatorio e indoloro gracias a la maquinaria de la que disponen en HLA El Ángel. Además, en el caso de su unidad, una característica única es que el tratamiento está siempre realizado por un urólogo.

Desde el punto de vista técnico, la unidad dispone de un equipo piezoeléctrico. Este genera las ondas de choque gracias a unas piezas de cerámica en movimiento que son estimuladas eléctricamente. Además se utiliza un ecógrafo para localizar la piedra, y de este modo se evita radiar tanto al paciente como al médico. Esta dotación de última tecnología no es frecuente. Las máquinas convencionales de ondas de choque eran electro hidráulicas (ya en desuso), y las más habituales hoy en día son electromagnéticas. Su aplicación suele ser dolorosa, por lo que generalmente requieren sedación.

La litotricia es una técnica que emplea la onda de choque para pulverizar piedras presentes en el organismo, para que el paciente pueda expulsarlas por vías naturales sin dolor, evitando la cirugía.

Por otro lado, el potencial del equipamiento de la sala de litotricia cuenta con otras aplicaciones menos conocidas. En la disciplina de la ortopedia se emplea para tratar tendinopatías. Las más frecuentes son la tendinitis rotuliana, la fascitis plantar, el espolón calcáceo o los codos de tenista y de golfista. La aplicación de las ondas de choque sobre estas patologías permite evitar infiltraciones e intervenciones quirúrgicas en aquellos casos en los que remite la lesión de este modo menos invasivo.

La unidad además está equipada con un equipo laser holmiun de última generación para la destrucción de las litiasis que no pueden ser tratadas con la litotricia extracorpórea.

Para los próximos treinta años

El Dr. Fernández Torres, actual responsable de la unidad en HLA El Ángel, sabe que mientras ejerzan la medicina su visión será la de permanecer a la cabeza de la técnica como unidad de vanguardia, como ya lo fueron en el año 1987 y siguen siéndolo a día de hoy.

No se sabe exactamente cómo se avanzará en la especialidad en los próximos años, pero lo que sí es seguro es que la formación continua y la inversión en equipamiento seguirán siendo dos de las máximas en la filosofía de este equipo de médicos que hace tres décadas apostó por dotar a la provincia de esta novedad que hoy puede parecernos cotidiana.

Sobre HLA Grupo Hospitalario

El Grupo Hospitalario HLA está compuesto por 15 hospitales integrados con 27 centros médicos multiespecialidad y una red de unidades de referencia en tratamientos de última generación. 40 clínicas dentales, 8 unidades de reproducción asistida, 25 clínicas oftalmológicas dotadas de la más avanzada tecnología y 435 centros de análisis clínicos completan la estructura que HLA pone a disposición de sus pacientes. Con más de 1250 plazas de hospitalización HLA es un referente en la atención hospitalaria y ambulante. Más de 30 años de experiencia y presencia en seis países configuran un modelo de atención que  basa su filosofía en el trato humano, la excelencia, el liderazgo, la responsabilidad y la especialización.

Más información                                             

Carlos Torres Ugarte

carlos.torres@grupohla.com

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“Nuevos tiempos, nuevas maternidades”. Por Ana González Arévalo

Reproducimos a continuación un resumen del Trabajo Fin de Experto que presentó Ana González Arévalo, Psicóloga Clínica.

La organización de la sociedad en cada momento histórico ha generado distintos modos de sufrimiento frente a la imposibilidad de concebir: la expulsión del matrimonio en la antigüedad, la resignación en la cultura judeo-cristiana, y con la secularización y el desarrollo tecnológico el desplazamiento de las comadronas y la presencia del médico como garante del proceso de reproducción humana.

Las técnicas de reproducción asistida se utilizan en la actualidad no sólo en los casos de infertilidad, o cuando de manera inexplicable el embarazo no llega, sino también cuando un hombre o una mujer no quiere recurrir al encuentro de los cuerpos para acceder a la paternidad, ya sea por ausencia de pareja o por decisión del sujeto a solas. Es un hecho que se puede tener sexo sin hijos, y se puede tener hijos sin sexo.

Se ha escrito mucho acerca del vínculo entre una madre y un hijo desde la perspectiva biológica, médica e incluso desde la perspectiva psicológica. La mayoría de los modelos psicológicos explican el comportamiento humano apoyándose en el estudio de la personalidad, la conducta o las funciones psíquicas superiores en oposición a las funciones psíquicas animales. Sin embargo, lo que determina la subjetividad humana es el lenguaje, el deseo y una forma particular de satisfacción que va más allá de lo natural. Dentro de este panorama solo el psicoanálisis aporta una teoría de la subjetividad capaz de arrojar luz sobre el deseo y la angustia como los principales afectos que guían al sujeto humano. Así, recurre en muchas ocasiones al análisis de los mitos y las tragedias escritas en la antigüedad porque en ellos podemos captar toda la significación del devenir psíquico.

El mundo moderno empuja a la mujer a algo del ser y del tener que la aleja de su propia verdad subjetiva y la aliena a los ideales que funcionan como imperativos. No sólo hay una dificultad de las jóvenes a ocupar una posición femenina sino que la época alienta esta dificultad.

 

Este trabajo pretende analizar las nuevas formas de la maternidad en la época actual desde una perspectiva ontológica para poder afrontar el acto médico desde una posición ética. Para ello, se analizan los avatares propios del camino hacia la feminidad y se ponen en tensión distintos conceptos teóricos a la luz de ejemplos extraídos de la práctica clínica. Devenir mujer o madre puede estar determinado por posiciones subjetivas que hacen obstáculo a la manera de afrontar la vida de la buena manera.

Luís Manuel Estalayo (2010) describe como un padre eficaz a aquel “capaz de acoger a su hijo, nombrarlo y donarle la palabra”. En este sentido, todo hijo, biológico o no, debe ser “adoptado” simbólicamente para que sea constituido como tal sujeto y responsabilizarse de su futuro.

Jacques-Alain Miller en su artículo titulado “El niño entre la mujer y la madre” (2005) plantea que el niño es un deseo de la madre pero, aún así, puede ocupar un lugar donde la división subjetiva de la madre queda preservada y el deseo materno no se agota en él, de tal manera que pueda desear por fuera del hijo, también como mujer.

Solo cuando la madre puede inscribir al niño en su universo simbólico y puede nombrarlo, puede también nombrarse a sí misma como madre. Se haya gestado en el cuerpo de la madre o no, a un hijo siempre hay que adoptarlo.

Piera Aulagnier (1992) establece la diferencia entre deseo de hijo y deseo de embarazo. Para esta autora en el deseo de hijo el niño es visto como un objeto diferenciado de la madre. Por tanto, se despliega en un registro simbólico y presupone el reconocimiento de la castración materna. Este caso supone una ruptura de la posición narcisista y una renuncia al estado de fusión y completud con el hijo, por lo que existe un tercero que separa a la madre y el hijo -el padre-.

En la pasión de hijo la mujer quiere traer hijos al mundo, aun al precio de la autodestrucción. La verdadera madre es aquella capaz de dar absolutamente todo por su hijo, incluso su propia vida. Lacan utiliza el término “estrago”, del latin stragare (asolar, devastar), para describir el arrasamiento subjetivo que puede producir un “exceso de amor” de una madre por su hijo, que reflejaría lo más oscuro e impuro de la relación de una madre con su propia madre.

En la posición femenina podemos contraponer la posición de Yerma, en tanto toda-madre, frente a la posición de Medea, como toda-mujer. Cada una de ellas en su tragedia personal, ya sea por la esterilidad o la infidelidad, terminan matando al hombre que socava su deseo más íntimo.

La imposibilidad de concebir posee un carácter traumático para Yerma, que le lleva a permanecer fijada en ese punto, sin poder avanzar. Su marido es la víctima predestinada de la obra ya que Yerma le pide algo que él no puede dar y ese incumplimiento modifica su vida hasta conducirlo a la muerte a manos de su mujer.

Por su parte, Medea se siente ultrajada por Jasón, que la ha abandonado por otra mujer, y ejecuta su venganza matando a la otra mujer y a sus propios hijos. Este acto, de carácter absoluto y definitivo, tiene que ver con el sacrificio de lo que ella tiene de más precioso para abrir un agujero en el otro que no se pueda colmar. No hay límites en las concesiones que una mujer puede hacer por un hombre: cada una está preparada para realizarse como mujer en el no tener, definiendo el tener, como lo que puede perderse.

El abordaje de los dilemas éticos en la maternidad depende del lugar que ocupa el profesional implicado en cada situación. No es lo mismo tener que valorar la competencia de una pareja o un sujeto para hacerse cargo de otro sujeto -el niño- (por ejemplo en el caso de la adopción o en las propuestas recientes de algunas comisiones deontológicas de establecer comisiones evaluadoras para regular el acceso a las terapias de reproducción asistida o la maternidad subrogada) que determinar qué consejo médico se debe dar a un sujeto que enfrenta una decisión que cambiará su vida (caso del aborto o de la búsqueda de embarazo en personas con dificultades reproductivas). El primer caso sería un contexto evaluador, mientras que el segundo tiene una vertiente terapéutica.

Para el psicoanálisis no hay un bien trascendental ni imperativos universales, y si los hay son paradójicos.

No se puede tomar una decisión ética ante un dilema médico sin tener en cuenta la posición subjetiva del sujeto frente a lo que le ocurre. Conceptos como deseo de hijo, pasión de hijo, deseo de embarazo, posición femenina, metáfora paterna, la verdadera mujer o el estrago materno introducen una complejidad simbólica en el campo de la maternidad. No se debe reducir el debate al discurso de qué derechos deben prevalecer, los del niño o los de la madre. La dignidad humana no sólo se asienta sobre el derecho a la vida, sino también el derecho a tener una vida digna.

Para el psicoanálisis afrontar los dilemas éticos en la maternidad supone valorar la posición del sujeto frente a la maternidad en tanto tendrá consecuencias en la estructuración psíquica del sujeto por venir, así como no imponer los valores morales del médico al sujeto dividido por la duda de la decisión a tomar, entre otros motivos porque será ese sujeto el que tenga que sostener la decisión tomada a lo largo de su vida. Se trata de preservar su autonomía de juicio y responsabilidad frente a su deseo.

 

 

 

 

Fallece el Dr. Carlos Miguélez, médico ejemplar y referente en la medicina malagueña

El pasado 23 de mayo falleció en Málaga el Dr. Miguélez.

Nacido en Málaga el 27 de enero de 1949, ha sido un prestigioso urólogo pediátrico que se licenció en 1972 en la Universidad de Navarra. Fue director de la Escuela de Urología Pediátrica del Colegio de Médicos de Málaga, además de un hombre de fe, comprometido con el Evangelio a través de su familia, su trabajo y su parroquia, Santa María Estrella de los Mares, en Guadalmar, comunidad que le agradece el testimonio que ha dejado a través de su vida, también durante la enfermedad.

Con este motivo, ofrecemos a continuación su discurso con motivo de su nombramiento como Colegiado de Honor del Colegio de Médicos de Málaga:

«Quiero trasmitirles una reflexiones destiladas tras 44 años de vivir apasionadamente la Medicina y ver la gran evolución en tecnología, gestión, pero sobre todo en la relación instituciones – médicos y enfermos.

Mi objetivo es reforzar los cimientos y valores humanísticos elementales y perdurables, de para qué y cómo “vivir la Medicina”. Porque los auténticos médicos vocacionales no ejercemos la Medicina sino que la vivimos. No se deja de ser Médico al quitarse la bata, ni al salir de la consulta, laboratorio, quirófano, etcétera. Ni siquiera al pasar a la gestión, o jubilarse o ser retirado por la enfermedad.

La Medicina es mucho más que una profesión. Es una filosofía, una manera de vivir a nivel personal y social.

He tenido la oportunidad de vivir la aventura interesantísima de ser a la vez Médico y Enfermo. He aprendido mucho de esta experiencia y Dios, con los Médicos que me tratan, se han organizado para que por ahora “pueda contarlo”. Y eso es lo que pretendo brevemente trasmitirles de modo muy personal.

La MEDICINA es una hermosa palabra llena de significados ocultos entre sus letras.

Los vamos a aprovechar para recordar valores e ideales, en esta extraordinaria época de Alta Tecnología y de Gestión economicista, donde a veces los pacientes son Carteras de Clientes, su Historia clínica se sustituye por sofisticadas exploraciones “siempre complementarias”, sus tratamientos personalizados por protocolos y guías generales, y donde la Medicina Basada en la Experiencia solo tiene un grado inferior de recomendación en el actual escenario de la Medicina Basada en la Evidencia.

¿Nos estamos olvidando de algo? ¿Falta alguna tecla en nuestros aparatos informáticos? ¿En qué parte del programa está la carpeta de valores humanos? ¿Qué pasa si se acaba la energía del computador?

¿¿¿¿Sabían que MEDICINA es una palabra capicúa y con una letra escondida????

A primera vista no lo parece ¿verdad? Pero es que a primera vista, superficialmente…casi nada, ni nadie, dejan ver lo que hay en profundidad.

Digo que es palabra capicúa porque empieza con M y acaba con A.

M de MISERICORDIA y A de AMOR. Son los pilares de nuestra hermosa vocación. Significan algo parecido. Dentro del Amor está la Misericordia por los que sufren física y psíquicamente, por ellos mismos o por sus seres queridos. La M y la A son el principio y fin de nuestro esfuerzo. Nuestro objetivo principal es Amar a nuestros pacientes, tener Misericordia para evitar su sufrimiento o por lo menos aliviarlo.

La M también significa Misterio. Es mucho más lo que desconocemos que lo que creemos conocer. Hay un universo ignoto dentro de cada célula. Es importante aceptar el reto de este gran Misterio de la Vida y esforzarse cada día en descubrir algo nuevo en el mundo del enfermo, su patología y también en nosotros los médicos.

La Muerte también empieza por M. Que sepamos, hoy por hoy, todo ser humano muere. Se ha definido la Vida como una enfermedad congénita, genética, de trasmisión sexual y un 100% de mortalidad a corto, medio o largo plazo. La muerte iguala las desigualdades de la vida. Vivimos y morimos todos. Nuestro trabajo debe ser evitarla mientras se pueda. También, cuando no se pueda, ayudar a aceptarla con dignidad, como un hecho natural para el que no hay tratamiento que la erradique para siempre. Recordar y aceptar la Muerte como parte inseparable de la Vida no significa rendirse, sino ayudar a vivir con perspectiva.

La siguiente letra es la E de Esperanza. Esperanza para el enfermo. No hay pastillas de esperanza, pero sin ella, las pastillas tienen menos efecto, o no se toman. El Médico tiene que proporcionar algún tipo de esperanza al enfermo que le pide sus servicios. Esperanza sincera sin engaño. Siempre podemos dar algo de esto si lo intentamos y pensamos en el Enfermo, no como usuario ni cliente, si no como hermano, hijo, padre, amigo… o como nosotros mismos.

E de Estudio, de Estímulo, de Entusiasmo. Es tanto lo que hay por aprender y tanto lo que podemos hacer por los enfermos cuanto más aprendemos, que se abre una gran puerta de luz, optimismo y alegría por la que entrar a buscar remedio a la enfermedad y al sufrimiento. La mejor inversión en Medicina es la destinada a la formación continuada y es bueno estimularla con facilidades económicas y reconocimientos, tanto a los Maestros, como también a los Alumnos para que los superen y releven

D de Dolor que tenemos la necesidad de prevenir y aliviar, evitando el sufrimiento inútil. También D de Dedicación: nuestra querida profesión no tiene horario ni calendario. Es muy difícil, casi imposible desconectar del todo ¿Verdad? Quien se casa con alguien dedicado vocacionalmente a la Medicina, se casa aunque no estén invitados, con sus pacientes y sus problemas. Gracias a nuestras parejas por entenderlo, respetarlo y ayudarnos

D de Desarrollo y de Docencia. Son inseparables. Es tanto lo que queda por hacer que quien no se desarrolla se queda inútilmente atrás. Tenemos necesidad de adquirir unas buenas bases y a “Hombros de Gigantes” desarrollarnos y avanzar. Mediante la Docencia tenemos la obligación de trasmitir nuestros conocimientos y experiencia. La Docencia es un complemento y una gran responsabilidad para el desarrollo de los demás y también del propio docente.

La letra oculta y misteriosa que no figura escrita es la H. No figura por que no se pronuncia, porque pasa desapercibida por su humildad, pero está en el medio, dando solidez y equilibrando fuerzas. Es la piedra angular del arco.

H de HUMILDAD. De reconocer nuestras limitaciones, sin rendirse y sin vergüenza. La “Medhicina”, tiende poco a poco a mejorar la Calidad de Vida. Los éxitos siempre tienen un coste. Digamos que avanzamos dos pasos adelante y uno atrás. Los éxitos no deben nublar nuestra realidad y endiosarnos orgullosamente. Hay que mirar para abajo a la realidad, pero con la mirada alta en el futuro. No hay que creerse el mejor, sino hacerlo mejor cada día

H de HUMANIDAD. La Medicina está hecha por mujeres y hombres para todos los seres humanos. Por mucha Ciencia y sabiduría que se tenga, de nada sirve si no hay Humanidad. Es más importante el ser humano completo, que la enfermedad sola. La Medicina personalizada, que el protocolo aséptico deshumanizado y genérico. En la toma de decisiones médicas importantes, es vital el factor humano diferencial de cada uno de nuestros pacientes, que lo hace único. El Médico que no es Humilde ni Humano….ni médico es.

I de…. tantos valores que se necesitaría todo un ensayo sobre: Incentivación Investigación, Innovación, Involucración… de lo que ya hemos hablado algo. Pero también de Ilusión, Idealismo, Inteligencia que nos hacen soñar con las estrellas para poder llegar a la luna. No pueden dejar de acompañarnos dos conceptos más de gran valor: la Integridad y la Independencia. Integridad como sinónimo de honestidad, de autenticidad, de manera de ser y de vivir, no solo como médico si no como persona “integralmente integra”. Debemos recordar siempre que la Medicina es Independiente y liberal. Nadie será más responsable delante de un enfermo que el Médico que lo trata. No será responsable el ordenador, ni el programa, ni “el sistema”, ni el protocolo o la guía, ni la economía, ni la política, ni el gobierno de turno, ni la entidad aseguradora. Somos responsables cada uno de nosotros, porque somos libres en nuestra toma de decisiones. Igual que somos libres de cómo, con quien y donde ejercer la Medicina

La letra C viene cargada de mensajes y significados que nos ayudan a mejorar la asistencia Médica. C de Caridad, como una forma de Amor y Misericordia universal.

Por muchas circunstancias hay una población muy importante que no tendría acceso a la Medicina si no fuera por la Caridad y altruismo que desarrollan ONGs sin ánimo de lucro, donde Médicos, auténticos héroes anónimos, dan su vida, literalmente, por llevar la mejor Medicina que pueden, a los peores lugares de la sociedad. Pero con Cariño, Calidez, Compromiso, Confianza y Calidad. Siguiendo con la C, recordamos tanto la Clínica, cuyo Conocimiento es irremplazable por el más sofisticado avance tecnológico; como la Cirugía, verdadero arte de curar con las manos, basado en la Ciencia, la experiencia y la destreza.

Empezando por N encontramos conceptos tan frescos como Novedad, Nobleza, Naturalidad…En Medicina hay que estar siempre al día, conocer las auténticas Novedades y diferenciarlas de las modas. Separar el grano de la paja. Cambiar para mejorar es bueno. Cambiar sin el doble filtro de la Evidencia y de la Experiencia es peligroso. Cambiar para brillo y beneficio personal es aún peor. La Nobleza es todo lo contrario, es buena voluntad, buena intención, generosidad, sinceridad y fiabilidad. No significa nacer diferente, superior, sino mejorar cada día con esfuerzo y Naturalidad, sin pedestales, ni tronos, ni otras coronas en la cabeza que la preocupación por los enfermos y nuestros siempre limitados y mejorables conocimientos

Por último, como Medicina dijimos que era capicúa, volvemos a la A de Amante. Antes hablábamos de Amor al enfermo y ahora hablamos de “Amor a la Medicina”. A esta mezcla Apasionante de filosofía y arte, que poco a poco nos va haciendo diferentes, nos va moldeando y modulando. Como el mar a las rocas, haciéndonos playa o acantilado, según la naturaleza y experiencias de cada cual. También saben nuestras parejas que la Medicina es un Amante irrenunciable que vive dentro de cada uno y forma parte de la familia. Hace feliz a quien la practica como hemos dicho hasta ahora; porque la única manera de ser feliz es buscando la Felicidad de los demás, o al menos intentando aliviar su sufrimiento.

Gracias a este juego literario nos hemos encontrado, con algunos de los valores básicos a los que debemos volver de vez en cuando, para que nuestras raíces lleven sabia buena a los brotes nuevos y demos abundante fruto para la Salud de toda la sociedad que tanto nos necesita.

Gracias por estar hoy aquí, por vuestra atención y por esta distinción, que espero algún día llegar a merecer con vuestra ayuda, la de mis Médicos y la de Dios, si así lo quiere».

Noticia publicada por La Opinión de Málaga:

http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2017/05/28/adios-medico-deja-huerfanos-pacientes/933605.html

Publicidad médica: sus límites. Ponencia del Dr. Ricardo Reguera para el IV Congreso de Deontología Médica

Dr. Reguera. Presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Mádicos de Sevilla

La profesión médica tiene derecho a utilizar la publicidad. El anuncio
publicitario debe perseguir el equilibrio entre dar a conocer que un medico puede prestar y la información que el paciente debe tener para elegir sus necesidades asistenciales con garantía para su persona y su salud.
Articulo 65.1 del Código de Deontología Médica RICOMS:
“La profesión médica tiene derecho a utilizar la publicidad. El anuncio publicitario debe perseguir el equilibrio entre dar a conocer los servicios que un médico está capacitado para prestar y la información que debe tener un paciente o usuario para elegir sus necesidades asistenciales con garantías para su persona y su salud.”
Vivimos en una sociedad altamente tecnificada y consumista en la que la publicidad es un arma eficaz para llamar la atención. Esto ha llegado al acto medico y su ejercicio se ha convertido en una instrumentación costosa y necesita la publicidad para hacer frente a los elevados costos de una tecnificación que el mismo enfermo demanda.
Hay que distinguir la información sanitaria a la que estamos obligados, de la publicidad que es legitima para darse a conocer pero empleando procedimientos distintos a la publicidad comercial.
Es competencia de la OMC exigir a los poderes públicos las normas
necesarias para que la salud de los ciudadanos no se vea menoscabada por publicidad AMBIGUA, INCIERTA Y MERCANTILISTA. Estas normas de no ser
cumplidas por la OMC, tanto éticas como deontológicas, podrán ser
sancionadas por las Juntas Directivas de los Colegios.
Art 63.1 de los Estatutos Generales de la OMC:
“Los colegiados incurrirán en responsabilidad disciplinaria en los
supuestos y circunstancias establecidas en este Estatuto”.
Proponemos el Visado Colegial por el que la Comisión de Deontología examina la documentación a publicitar, dando el visto bueno para que tenga la validez correspondiente. Sería un elemento diferenciador de los propios médicos que se esforzarían por conseguir el aval colegial como garantía profesional.
El medio de comunicación como es Internet es un elemento esencial
para la educación sanitaria así como las redes sociales Twiter, Facebook o Instagram, de un éxito increíble, pero también es cierto puede convertirse en información incorrecta, engañosa y perjudicial.
2. Todos sabemos el daño a través de Internet de tratamientos y venta de fármacos sin autorización ni patente alguna, así como el intrusismo medico que milita en la Red.
La publicidad medica deberá ser OBJETIVA, PRUDENTE Y VERAZ de forma que no puede levantar esperanzas o de a conocer conceptos infundados.
No es licito hablar de “libertad de prescripción” para publicitar sus
procedimientos terapéuticos y sus indicaciones concretas, no la panacea para incautos con el espumeo fin de atraer enfermos a sus consultas.
No es ético ni moral hacer mención de un titulo académico o profesional que no se posea, cosa frecuente en la confección del curriculum para satisfacer nuestro “ego”, titulándonos Doctor o Especialista sin serlo, siendo estas circunstancias tipificadas en el Código Penal.
Artículo 403 C.P.:
“1. El que ejerciere actos propios de una profesión sin poseer el
correspondiente título académico expedido o reconocido en España de acuerdo con la legislación vigente, incurrirá en la pena de multa de doce a veinticuatro meses. Si la actividad profesional desarrollada exigiere un título oficial que acredite la capacitación necesaria y habilite legalmente para su ejercicio, y no se estuviere en posesión de dicho título, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses.
2. Se impondrá una pena de prisión de seis meses a dos años si
concurriese alguna de las siguientes circunstancias:
• a) Si el culpable, además, se atribuyese públicamente la cualidad de
profesional amparada por el título referido.
• b) Si el culpable ejerciere los actos a los que se refiere el apartado
anterior en un local o establecimiento abierto al público en el que
se anunciare la prestación de servicios propios de aquella
profesión.
Se hace necesario poner fin de alguna manera a la actual situación de la publicidad desordenada de colegiados recogida en Prensa y TV en especialidades como Estomatología, Urología, Dermatología y Oftalmología en las que se imbrican y mezclan resultados con venta de la imagen del propio colegiado proponiendo resultados no reales y conflicto de intereses con otros compañeros.
Hay que dejar completamente definida la divulgación médica de otros intereses mantenidos por laboratorios que utilizan al profesional con pleno consentimiento de éste. Nuestros colegiados deben conocer los artículos 64 y 65 de nuestro Código en que se recuerda “no se puede dar a conocer de modo
sensacionalista procedimientos y útiles de eficacia no demostrada, hacer publicidad engañosa o información insuficiente“.
3. Cuando el Medico participe en programas de Rado o TV debe estar informado previamente de la identidad, edad y personalidad de los intervinientes, de la notoriedad del programa y de su presentador. Qué tiempo tiene asignado para el uso de la palabra. Debe declinar la intervención ante programas sensacionalistas y escasos de rigor y seriedad.
La participación en emisiones en directo, supone de por si, un riesgo
para el medico, pues puede ser malinterpretado en programas grabados o en diferido, pues en estos casos no dispondrá de derecho a replica ni aclaración.
Capitulo importante – Art 64.1 del CDM – es que el medico antes de
comunicar a la opinión pública cualquier hallazgo o descubrimiento, éxito medico, resultados, conclusiones o ensayos clínicos etc. tiene el deber inalienable de comunicarlo a la prensa profesional o a la comunidad medica o a su Colegio para que sea confirmado y validado pues en caso contrario, hace una publicidad desleal en su propio beneficio y lo mas lamentable generar expectativas entre los enfermos.
Artículo 64.1 Código de Deontología Médica RICOMS:
“El médico tiene el deber de comunicar en primer lugar a los medios
profesionales los descubrimientos que haya realizado o las conclusiones derivadas de sus estudios científicos, cualesquiera que sean sus resultados.”

Cuando el medico utilice los medios de comunicación para ofertar sus servicios profesionales deberá insertar su nombre, apellidos, especialidad registrada en el Colegio, datos telefónicos, e-mail, etc. Es importante que no puedan figurar listas de enfermedades o síntomas.
Cometen una falta de ética profesional los que prometen servicios
gratuitos o descuentos – Art 65.4 y 65.5 del CDM, así como los que mencionen tarifas de honorarios.
Artículos 65.4 y 65.5 del Código de Deontología Médica RICOMS:
“4. No es ético que el médico se preste a que sus servicios se ofrezcan como premio de concursos o promoción de negocios de cualquier índole.
5. El médico no utilizará la publicidad para fomentar esperanzas
engañosas de curación ni para promover falsas necesidades relacionadas con la salud.”
Como ejemplos de plena actualidad, como la quiebra y el engaño de una potente compañía de estomatología, que me niego a hacerle propaganda, que todo conocemos, no me resisto a recordar aquel anuncio televisivo en el que el profesional estomatólogo es menospreciado por mayor y en la escena siguiente es sustituido por un joven colega de una potente compañía estomatológica,
cuando el Art 65 recuerda que “no se utilizaran mensajes publicitarios que menosprecien la dignidad de la profesión médica”. El otro botón de muestra es la aparición de una compañía dental, que tras la firma de la financiación del tratamiento entrega una bicicleta “mountain bike” o en su defecto un ordenador personal.
Toda esta situación, de la que nos lamentamos continuamente, pienso que es denunciable al Consejo Audiovisual de Andalucía que radica en Sevilla y lo podríamos hacer conjuntamente como Comisión Deontológica Medica de Andalucía ,dándole la preceptiva publicidad en Prensa y TV. Me pregunto si podríamos actuar de oficio también.
Tenemos que volver al Visado de toda esta problemática, de forma que para todo anunciante de con carácter medico o sanitario sea preceptivo el Visado del Colegio a través de su Comisión de Deontología y Ética, lo cual se trasformaría en prestigio para el anunciante el hecho de estar Visado.
Tengo la ilusión de que tras la creación de nuestra flamante pagina Web, podamos hacer realidad lo expuesto en esta ponencia.
La sociedad espera de nosotros, los médicos, la Excelencia, la Comisión de Deontológica y Ética debemos promover eficazmente la Beneficencia.
Este es un debate serio que no se puede liquidar con simplismos
demagógicos o presiones corporativas. Está en juego nada menos que la dignidad de la profesión medica.
MUCHAS GRACIAS
Sevilla abril 2017
Ricardo Reguera Fernández.
Presidente de la Comisión de Deontología, Ética y Visado del Real e Ilustre Colegio de Médicos de Sevilla

El Comité de Bioética del Gobierno pide prohibir la maternidad subrogada

Protesta en Madrid contra la maternidad subrogada. OLMO CALVO

Elabora un informe a iniciativa propia en el que propone “sancionar a las agencias que se dediquen a esta actividad”

El Comité de Bioética de España (CBE) ha elaborado un informe sobre la maternidad subrogada en el que solicita que se promueva “a nivel internacional un marco común regulatorio que prohíba la celebración de contratos de gestión, en garantía de la dignidad de la mujer y del niño”.

El informe, elaborado a iniciativa propia por este comité que asesora al Gobierno sobre las implicaciones éticas y sociales de la biomedicina, defiende también “dotar de verdadera eficacia legal a la nulidad de esos contratos, de manera que resulte aplicable también a los celebrados en el extranjero” y “sancionar a las agencias que se dedicaran a esta actividad“.

Finalmente, propugna realizar una “transición segura” que evite que queden desprotegidos los “niños resultantes de los procesos de maternidad subrogada internacional en los que pueden estar inmersos actualmente varios españoles”.

El Congreso de los Diputados tendrá que pronunciarse en breve sobre la legalización o no de la maternidad subrogada, ya que Ciudadanos prepara una proposición de ley que presentará en las Cortes.

El comité considera que, si bien el deseo de una persona de tener un hijo constituye una “noble decisión, ello “no puede realizarse a costa de los derechos de otras personas”. “Todo contrato de gestación por sustitución, lucrativo o altruista, entraña una explotación de la mujer y un daño a los intereses superiores del menor y, por tanto, no puede aceptarse por principio”, sostiene la mayoría del CBE.

Otros miembros del comité aceptarían que esta práctica fuera regulada si pudiera “compaginarse” la “satisfacción” de ser padre con la “garantía de los derechos e intereses de los otros”, aunque “no alcanzan a ver la fórmula de hacerlo en el contexto actual”. “Las propuestas regulatorias que se manejan y las experiencias de otros países son claramente deficientes en la tutela de la dignidad y derechos de la gestante y el menor“, concluye el CBE.

Dr. Villanueva: “Autonomía del paciente para elegir y decidir, sí; para imponer, no”

El Dr. Enrique Villanueva, presidente de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), es partidario de que el paciente tenga autonomía para elegir y decidir, pero no para imponer su voluntad al criterio del médico, según expuso en la conferencia de clausura del IV Congreso de Deontología Médica, celebrado en el Colegio de Médicos de Málaga

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Explicó que “la lealtad en la relación médico-paciente es bifronte. Es decir, el médico se la debe a su paciente, pero éste también se la debe al facultativo y no deberá solicitarle servicios que sabe que el profesional no puede prestar”.

Así, insistió en la idea de que “para el médico no es ético acceder por complacencia o coacción a un acto asistencial que no está clínicamente indicado, ni el paciente tendría derecho moral a exigirlo, pero a veces la ley se lo concede, poniéndonos de nuevo ante el dilema ‘lex versus ius’, pero la ley no podrá legitimar lo que clínicamente es inaceptable”.

Cuando la relación médico-paciente se regía por el principio paternalista de beneficencia, existía una gran asimetría entre la autonomía del enfermo y la del facultativo. “El médico imponía la suya amparado en su autoridad, hacer lo mejor por el enfermo y éste nada podía oponer, dada su doble condición de subordinación, al deber de curar del médico, investido de sagrado por su juramento y al deber de obediencia, como súbdito de un estado que se considera, no ya el tutor, sino el dueño de la persona y la quiere sana y fuerte, por lo que su consentimiento para autorizar la asistencia, era irrelevante”, analizó.

Sin embargo, un paso más fue el nuevo paradigma que regula la relación médico- paciente. “Una relación exenta de principio de beneficencia, que toma como elemento rector, que sólo el paciente sabe lo que es mejor para él, en consonancia, decide el cuándo, pero también el cómo ha de llevarse a cabo el acto médico, del cual él es el único protagonista”, añadió el Dr. Villanueva.

El presidente de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), subrayó que “ahora la asimetría existe, pero la ventaja ha caído del lado del paciente que ya no es un ‘infirmus’, sino un usuario”. La citada asimetría solo se restablece en el momento del cómo, en el que el médico podrá exhibir su derecho a la libertad de método y a la objeción de conciencia. 

El Dr. Villanueva consideró que “desde la deontología se tienen claro este juego de derechos y así lo demuestra el Código de Deontología en el capítulo III y en especial en el artículo 12, pero cada vez vemos con mayor frecuencia como se quiere frenar una iniciativa deontológica, oponiéndole de inmediato la ley positiva, cuando no nuevas corrientes éticas restrictivas, como una frontera insuperable”. 

El experto incidió en que “ni en la vida ni en el ejercicio de la Medicina el principio de beneficencia y el de autonomía van de la mano, como tampoco ocurre con una medicina inspirada en principios deontológicos y otra por principios utilitaristas”.  En este punto, puso como ejemplo más paradigmático, el caso de los Testigos de Jehová frente a las transfusiones de sangre, o la alimentación parenteral en los huelguistas de hambre.

El Dr. Villanueva relató que “será difícil que el paciente en el uso de su autonomía pueda disponer íntegramente de su persona y que el médico pierda el poder de control sobre ciertas parcelas, delegadas por el Estado, tiene sobre los individuos sanos o enfermos”.  “Desde el momento que exista un atisbo de principio de beneficencia y hoy existe, la asimetría frente al paciente existirá”, concluyó. 

“Abordar con decisión la sedación en la agonía es un deber deontológico del médico”

El primer taller del IV Congreso de Deontología Médica, que se celebra en el Colegio de Médicos de Málaga, abordó la atención médica al final de la vida y puso de manifiesto que se trata de un proceso que es un derecho del paciente y una obligación deontológica del médico. Los expertos explicaron que es un deber ético abordar con decisión la sedación en la agonía, incluso cuando de ese tratamiento se pudiera derivar, como efecto secundario, una anticipación de la muerte.

Fuente: http://www.medicosypacientes.com/articulo/abordar-con-decision-la-sedacion-en-la-agonia-es-un-deber-deontologico-del-medico

En la mesa, organizada por la Comisión Andaluza de Deontología Médica y moderada por el Dr. Joaquín Fernández-Crehuet, presidente del Comité Organizador, intervinieron el Dr. Jacinto Bátiz, miembro de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), José María Domínguez,  especialista en Medicina Intensiva y experto en Bioética y Ética Asistencial del Hospital Universitario Virgen del Rocío y Dr. Rafael Gómez, responsable asistencial de la Fundación CUDECA.

El Dr. Joaquín Fernández-Crehuet comentó que entre los cuatro fines de la Medicina propuestos por el Hastings Center, tres se refieren a situaciones directa o indirectamente relacionadas con el proceso de morir como el alivio del dolor y el sufrimiento, la atención y curación de los enfermos curables y el cuidado de los incurables, y la evitación de la muerte prematura y la búsqueda de una muerte tranquila.

En este contexto, los cuidados paliativos son fundamentales para ofrecer una atención integral a los pacientes cuya enfermedad no responde a tratamiento curativo y donde es primordial el control de síntomas, especialmente del dolor, sin olvidar los aspectos psicológicos, sociales y espirituales.

El Dr. Jacinto Bátiz, miembro de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), explicó que los conflictos éticos pueden ser diversos porque los cuidados paliativos tienen que ver con la vida, la muerte, el sufrimiento, la fragilidad y la vulnerabilidad de los enfermos

El conflicto es un síntoma que muestra a los clínicos la necesidad de trabajar con valores con la misma capacidad y habilidad profesional con las que se desenvuelven en el trabajo clínico. Así, el Dr. Bátiz destacó que los facultativos “no podemos ser indiferentes ante el dolor de los demás y hemos de comprender que para ayudar a los enfermos no es suficiente la buena voluntad o la inclinación caritativa, sino que es indispensable instruirse, informarse e ilustrarse para ser realmente útil y eficazmente competente”. Por este motivo, indicó que “no debemos permitir que alguien sufra dolor por ignorancia de cómo hacerlo, por temor a aliviarlo con la posología suficiente o por creencias erróneas”.

De este modo, recalcó que el enfermo tiene derecho a ser aliviado de su dolor y los pacientes en fase terminal pueden ser vulnerados cuando se les somete a encarnizamiento terapéutico manteniéndoles con vida artificialmente y en condiciones que degradan notablemente la dignidad de la persona. En este punto, lamentó que “son muchos los enfermos en fase terminal que todavía mueren con el suero puesto y esperando una analítica, o entubados en un servicio de urgencias”.

Respecto a la eutanasia, resaltó que “es una tentación como solución precipitada, que se da cuando un paciente solicita ayuda para morir y se encuentra con la angustia de un médico que quiere terminar con el sufrimiento del enfermo porque lo considera intolerable y cree que no tiene nada más que ofrecerle”. Además, comentó que “el fracaso se produce cuando nos planteamos quitar la vida a un enfermo porque no sabemos cómo mejorarle sus síntomas ni cómo modificar las circunstancias personales en las que está viviendo”.

El Dr. Batiz detalló que la sedación paliativa se ha de considerar actualmente como un tratamiento adecuado para aquellos enfermos que son presa de sufrimientos intolerables y no han respondido a los tratamientos adecuados. Así, cuando la sedación está indicada y existe consentimiento, el médico tiene la obligación de aplicarla. Por tanto, si un médico se negara a realizarla, el paciente o en su defecto, la familia, la podría exigir como un derecho, que se corresponde con el deber profesional del médico.

Cuando existe una adecuada indicación para la sedación, “la objeción de conciencia no tiene cabida, como tampoco sería posible objetar ante cualquier otro tratamiento correctamente indicado”, aseguró. Una correcta asistencia implica que se recurra a la sedación sólo cuando esté adecuadamente indicada y tras haber fracasado todos los tratamientos disponibles para el alivio de los síntomas.

Dres. García del Río, Sánchez Luque y Fernández-Crehuet

Por su parte, José María Domínguez, especialista en Medicina Intensiva y experto en Bioética y Ética Asistencial del Hospital Universitario Virgen del Rocío, subrayó que cuando se publicó el informe del Hastings Center sobre los fines de la medicina, entre los objetivos de esta se encontraban no solamente luchar contra las enfermedades sino también, cuando llega el momento de la muerte, aliviar el sufrimiento y conseguir que los pacientes mueran en paz.

Por tanto, los deberes y obligaciones del médico están dirigidos no solamente a prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades, sino también a prestar atención médica a pacientes en la fase final de sus vidas y emprender acciones dirigidas a aliviar su dolor y síntomas terminales.

El Dr. Domínguez, comentó que el Código de Deontología en su artículo 36, señala que: “El médico tiene el deber de intentar la curación o mejoría del paciente siempre que sea posible. Cuando ya no lo sea, permanece la obligación de aplicar las medidas adecuadas para conseguir su bienestar, aun cuando de ello pudiera derivarse un acortamiento de la vida”.

Por tanto, la atención médica al final de la vida se considera buena práctica clínica que incluye, pero no se limita, a los cuidados paliativos. No obstante, “es importante realizar una homogenización de conceptos de situaciones y actuaciones relacionadas con el final de la vida, ya que no es infrecuente que esta terminología no sea frecuentemente interpretada de modo unívoco ni por los profesionales sanitarios, ni por los pacientes”.

Por último, el Dr. Rafael Gómez, responsable asistencial de la Fundación CUDECA, expuso que “decir cuidados paliativos no equivale a atención domiciliaria, la organización de los cuidados paliativos es variada y se desarrolla mediante varios modelos, la presencia más o menos poderosa de uno u otro tipo de servicio está ligada más bien a circunstancias de oportunidad de desarrollo de cada lugar, más que a una planificación organizada de los mismos”.

Sobre la atención en el ámbito domiciliario incidió en que “requiere que prestemos especial atención a varios determinantes, que afectan no tanto a la dimensión técnica de nuestro trabajo, sino a la dimensión ética y moral de nuestra actuación. El hogar es un lugar dominado por la intimidad del paciente, la cual se nos muestra de forma mucho más clara, de forma más directa, una intimidad que es intrínseca al mismo concepto de hogar”.

“En el hogar no nos encontramos ante el mismo paradigma asistencial de los centros sanitarios, la vida de las personas se muestra en su casa con menos barreras, más espontanea. Una intimidad que está cargada de toda una dimensión trascendente que requiere que la tengamos en cuenta para no violentarla con nuestra actuación, un espacio personal que se nos abre de forma privilegiada y que exige de nuestra parte un máximo respeto a la confidencialidad de nuestra actuación, porque estamos en su casa”, concluyó.