Archivos de la categoría Deontología

Fallece el Dr. Carlos Miguélez, médico ejemplar y referente en la medicina malagueña

El pasado 23 de mayo falleció en Málaga el Dr. Miguélez.

Nacido en Málaga el 27 de enero de 1949, ha sido un prestigioso urólogo pediátrico que se licenció en 1972 en la Universidad de Navarra. Fue director de la Escuela de Urología Pediátrica del Colegio de Médicos de Málaga, además de un hombre de fe, comprometido con el Evangelio a través de su familia, su trabajo y su parroquia, Santa María Estrella de los Mares, en Guadalmar, comunidad que le agradece el testimonio que ha dejado a través de su vida, también durante la enfermedad.

Con este motivo, ofrecemos a continuación su discurso con motivo de su nombramiento como Colegiado de Honor del Colegio de Médicos de Málaga:

«Quiero trasmitirles una reflexiones destiladas tras 44 años de vivir apasionadamente la Medicina y ver la gran evolución en tecnología, gestión, pero sobre todo en la relación instituciones – médicos y enfermos.

Mi objetivo es reforzar los cimientos y valores humanísticos elementales y perdurables, de para qué y cómo “vivir la Medicina”. Porque los auténticos médicos vocacionales no ejercemos la Medicina sino que la vivimos. No se deja de ser Médico al quitarse la bata, ni al salir de la consulta, laboratorio, quirófano, etcétera. Ni siquiera al pasar a la gestión, o jubilarse o ser retirado por la enfermedad.

La Medicina es mucho más que una profesión. Es una filosofía, una manera de vivir a nivel personal y social.

He tenido la oportunidad de vivir la aventura interesantísima de ser a la vez Médico y Enfermo. He aprendido mucho de esta experiencia y Dios, con los Médicos que me tratan, se han organizado para que por ahora “pueda contarlo”. Y eso es lo que pretendo brevemente trasmitirles de modo muy personal.

La MEDICINA es una hermosa palabra llena de significados ocultos entre sus letras.

Los vamos a aprovechar para recordar valores e ideales, en esta extraordinaria época de Alta Tecnología y de Gestión economicista, donde a veces los pacientes son Carteras de Clientes, su Historia clínica se sustituye por sofisticadas exploraciones “siempre complementarias”, sus tratamientos personalizados por protocolos y guías generales, y donde la Medicina Basada en la Experiencia solo tiene un grado inferior de recomendación en el actual escenario de la Medicina Basada en la Evidencia.

¿Nos estamos olvidando de algo? ¿Falta alguna tecla en nuestros aparatos informáticos? ¿En qué parte del programa está la carpeta de valores humanos? ¿Qué pasa si se acaba la energía del computador?

¿¿¿¿Sabían que MEDICINA es una palabra capicúa y con una letra escondida????

A primera vista no lo parece ¿verdad? Pero es que a primera vista, superficialmente…casi nada, ni nadie, dejan ver lo que hay en profundidad.

Digo que es palabra capicúa porque empieza con M y acaba con A.

M de MISERICORDIA y A de AMOR. Son los pilares de nuestra hermosa vocación. Significan algo parecido. Dentro del Amor está la Misericordia por los que sufren física y psíquicamente, por ellos mismos o por sus seres queridos. La M y la A son el principio y fin de nuestro esfuerzo. Nuestro objetivo principal es Amar a nuestros pacientes, tener Misericordia para evitar su sufrimiento o por lo menos aliviarlo.

La M también significa Misterio. Es mucho más lo que desconocemos que lo que creemos conocer. Hay un universo ignoto dentro de cada célula. Es importante aceptar el reto de este gran Misterio de la Vida y esforzarse cada día en descubrir algo nuevo en el mundo del enfermo, su patología y también en nosotros los médicos.

La Muerte también empieza por M. Que sepamos, hoy por hoy, todo ser humano muere. Se ha definido la Vida como una enfermedad congénita, genética, de trasmisión sexual y un 100% de mortalidad a corto, medio o largo plazo. La muerte iguala las desigualdades de la vida. Vivimos y morimos todos. Nuestro trabajo debe ser evitarla mientras se pueda. También, cuando no se pueda, ayudar a aceptarla con dignidad, como un hecho natural para el que no hay tratamiento que la erradique para siempre. Recordar y aceptar la Muerte como parte inseparable de la Vida no significa rendirse, sino ayudar a vivir con perspectiva.

La siguiente letra es la E de Esperanza. Esperanza para el enfermo. No hay pastillas de esperanza, pero sin ella, las pastillas tienen menos efecto, o no se toman. El Médico tiene que proporcionar algún tipo de esperanza al enfermo que le pide sus servicios. Esperanza sincera sin engaño. Siempre podemos dar algo de esto si lo intentamos y pensamos en el Enfermo, no como usuario ni cliente, si no como hermano, hijo, padre, amigo… o como nosotros mismos.

E de Estudio, de Estímulo, de Entusiasmo. Es tanto lo que hay por aprender y tanto lo que podemos hacer por los enfermos cuanto más aprendemos, que se abre una gran puerta de luz, optimismo y alegría por la que entrar a buscar remedio a la enfermedad y al sufrimiento. La mejor inversión en Medicina es la destinada a la formación continuada y es bueno estimularla con facilidades económicas y reconocimientos, tanto a los Maestros, como también a los Alumnos para que los superen y releven

D de Dolor que tenemos la necesidad de prevenir y aliviar, evitando el sufrimiento inútil. También D de Dedicación: nuestra querida profesión no tiene horario ni calendario. Es muy difícil, casi imposible desconectar del todo ¿Verdad? Quien se casa con alguien dedicado vocacionalmente a la Medicina, se casa aunque no estén invitados, con sus pacientes y sus problemas. Gracias a nuestras parejas por entenderlo, respetarlo y ayudarnos

D de Desarrollo y de Docencia. Son inseparables. Es tanto lo que queda por hacer que quien no se desarrolla se queda inútilmente atrás. Tenemos necesidad de adquirir unas buenas bases y a “Hombros de Gigantes” desarrollarnos y avanzar. Mediante la Docencia tenemos la obligación de trasmitir nuestros conocimientos y experiencia. La Docencia es un complemento y una gran responsabilidad para el desarrollo de los demás y también del propio docente.

La letra oculta y misteriosa que no figura escrita es la H. No figura por que no se pronuncia, porque pasa desapercibida por su humildad, pero está en el medio, dando solidez y equilibrando fuerzas. Es la piedra angular del arco.

H de HUMILDAD. De reconocer nuestras limitaciones, sin rendirse y sin vergüenza. La “Medhicina”, tiende poco a poco a mejorar la Calidad de Vida. Los éxitos siempre tienen un coste. Digamos que avanzamos dos pasos adelante y uno atrás. Los éxitos no deben nublar nuestra realidad y endiosarnos orgullosamente. Hay que mirar para abajo a la realidad, pero con la mirada alta en el futuro. No hay que creerse el mejor, sino hacerlo mejor cada día

H de HUMANIDAD. La Medicina está hecha por mujeres y hombres para todos los seres humanos. Por mucha Ciencia y sabiduría que se tenga, de nada sirve si no hay Humanidad. Es más importante el ser humano completo, que la enfermedad sola. La Medicina personalizada, que el protocolo aséptico deshumanizado y genérico. En la toma de decisiones médicas importantes, es vital el factor humano diferencial de cada uno de nuestros pacientes, que lo hace único. El Médico que no es Humilde ni Humano….ni médico es.

I de…. tantos valores que se necesitaría todo un ensayo sobre: Incentivación Investigación, Innovación, Involucración… de lo que ya hemos hablado algo. Pero también de Ilusión, Idealismo, Inteligencia que nos hacen soñar con las estrellas para poder llegar a la luna. No pueden dejar de acompañarnos dos conceptos más de gran valor: la Integridad y la Independencia. Integridad como sinónimo de honestidad, de autenticidad, de manera de ser y de vivir, no solo como médico si no como persona “integralmente integra”. Debemos recordar siempre que la Medicina es Independiente y liberal. Nadie será más responsable delante de un enfermo que el Médico que lo trata. No será responsable el ordenador, ni el programa, ni “el sistema”, ni el protocolo o la guía, ni la economía, ni la política, ni el gobierno de turno, ni la entidad aseguradora. Somos responsables cada uno de nosotros, porque somos libres en nuestra toma de decisiones. Igual que somos libres de cómo, con quien y donde ejercer la Medicina

La letra C viene cargada de mensajes y significados que nos ayudan a mejorar la asistencia Médica. C de Caridad, como una forma de Amor y Misericordia universal.

Por muchas circunstancias hay una población muy importante que no tendría acceso a la Medicina si no fuera por la Caridad y altruismo que desarrollan ONGs sin ánimo de lucro, donde Médicos, auténticos héroes anónimos, dan su vida, literalmente, por llevar la mejor Medicina que pueden, a los peores lugares de la sociedad. Pero con Cariño, Calidez, Compromiso, Confianza y Calidad. Siguiendo con la C, recordamos tanto la Clínica, cuyo Conocimiento es irremplazable por el más sofisticado avance tecnológico; como la Cirugía, verdadero arte de curar con las manos, basado en la Ciencia, la experiencia y la destreza.

Empezando por N encontramos conceptos tan frescos como Novedad, Nobleza, Naturalidad…En Medicina hay que estar siempre al día, conocer las auténticas Novedades y diferenciarlas de las modas. Separar el grano de la paja. Cambiar para mejorar es bueno. Cambiar sin el doble filtro de la Evidencia y de la Experiencia es peligroso. Cambiar para brillo y beneficio personal es aún peor. La Nobleza es todo lo contrario, es buena voluntad, buena intención, generosidad, sinceridad y fiabilidad. No significa nacer diferente, superior, sino mejorar cada día con esfuerzo y Naturalidad, sin pedestales, ni tronos, ni otras coronas en la cabeza que la preocupación por los enfermos y nuestros siempre limitados y mejorables conocimientos

Por último, como Medicina dijimos que era capicúa, volvemos a la A de Amante. Antes hablábamos de Amor al enfermo y ahora hablamos de “Amor a la Medicina”. A esta mezcla Apasionante de filosofía y arte, que poco a poco nos va haciendo diferentes, nos va moldeando y modulando. Como el mar a las rocas, haciéndonos playa o acantilado, según la naturaleza y experiencias de cada cual. También saben nuestras parejas que la Medicina es un Amante irrenunciable que vive dentro de cada uno y forma parte de la familia. Hace feliz a quien la practica como hemos dicho hasta ahora; porque la única manera de ser feliz es buscando la Felicidad de los demás, o al menos intentando aliviar su sufrimiento.

Gracias a este juego literario nos hemos encontrado, con algunos de los valores básicos a los que debemos volver de vez en cuando, para que nuestras raíces lleven sabia buena a los brotes nuevos y demos abundante fruto para la Salud de toda la sociedad que tanto nos necesita.

Gracias por estar hoy aquí, por vuestra atención y por esta distinción, que espero algún día llegar a merecer con vuestra ayuda, la de mis Médicos y la de Dios, si así lo quiere».

Noticia publicada por La Opinión de Málaga:

http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2017/05/28/adios-medico-deja-huerfanos-pacientes/933605.html

Publicidad médica: sus límites. Ponencia del Dr. Ricardo Reguera para el IV Congreso de Deontología Médica

Dr. Reguera. Presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Mádicos de Sevilla

La profesión médica tiene derecho a utilizar la publicidad. El anuncio
publicitario debe perseguir el equilibrio entre dar a conocer que un medico puede prestar y la información que el paciente debe tener para elegir sus necesidades asistenciales con garantía para su persona y su salud.
Articulo 65.1 del Código de Deontología Médica RICOMS:
“La profesión médica tiene derecho a utilizar la publicidad. El anuncio publicitario debe perseguir el equilibrio entre dar a conocer los servicios que un médico está capacitado para prestar y la información que debe tener un paciente o usuario para elegir sus necesidades asistenciales con garantías para su persona y su salud.”
Vivimos en una sociedad altamente tecnificada y consumista en la que la publicidad es un arma eficaz para llamar la atención. Esto ha llegado al acto medico y su ejercicio se ha convertido en una instrumentación costosa y necesita la publicidad para hacer frente a los elevados costos de una tecnificación que el mismo enfermo demanda.
Hay que distinguir la información sanitaria a la que estamos obligados, de la publicidad que es legitima para darse a conocer pero empleando procedimientos distintos a la publicidad comercial.
Es competencia de la OMC exigir a los poderes públicos las normas
necesarias para que la salud de los ciudadanos no se vea menoscabada por publicidad AMBIGUA, INCIERTA Y MERCANTILISTA. Estas normas de no ser
cumplidas por la OMC, tanto éticas como deontológicas, podrán ser
sancionadas por las Juntas Directivas de los Colegios.
Art 63.1 de los Estatutos Generales de la OMC:
“Los colegiados incurrirán en responsabilidad disciplinaria en los
supuestos y circunstancias establecidas en este Estatuto”.
Proponemos el Visado Colegial por el que la Comisión de Deontología examina la documentación a publicitar, dando el visto bueno para que tenga la validez correspondiente. Sería un elemento diferenciador de los propios médicos que se esforzarían por conseguir el aval colegial como garantía profesional.
El medio de comunicación como es Internet es un elemento esencial
para la educación sanitaria así como las redes sociales Twiter, Facebook o Instagram, de un éxito increíble, pero también es cierto puede convertirse en información incorrecta, engañosa y perjudicial.
2. Todos sabemos el daño a través de Internet de tratamientos y venta de fármacos sin autorización ni patente alguna, así como el intrusismo medico que milita en la Red.
La publicidad medica deberá ser OBJETIVA, PRUDENTE Y VERAZ de forma que no puede levantar esperanzas o de a conocer conceptos infundados.
No es licito hablar de “libertad de prescripción” para publicitar sus
procedimientos terapéuticos y sus indicaciones concretas, no la panacea para incautos con el espumeo fin de atraer enfermos a sus consultas.
No es ético ni moral hacer mención de un titulo académico o profesional que no se posea, cosa frecuente en la confección del curriculum para satisfacer nuestro “ego”, titulándonos Doctor o Especialista sin serlo, siendo estas circunstancias tipificadas en el Código Penal.
Artículo 403 C.P.:
“1. El que ejerciere actos propios de una profesión sin poseer el
correspondiente título académico expedido o reconocido en España de acuerdo con la legislación vigente, incurrirá en la pena de multa de doce a veinticuatro meses. Si la actividad profesional desarrollada exigiere un título oficial que acredite la capacitación necesaria y habilite legalmente para su ejercicio, y no se estuviere en posesión de dicho título, se impondrá la pena de multa de seis a doce meses.
2. Se impondrá una pena de prisión de seis meses a dos años si
concurriese alguna de las siguientes circunstancias:
• a) Si el culpable, además, se atribuyese públicamente la cualidad de
profesional amparada por el título referido.
• b) Si el culpable ejerciere los actos a los que se refiere el apartado
anterior en un local o establecimiento abierto al público en el que
se anunciare la prestación de servicios propios de aquella
profesión.
Se hace necesario poner fin de alguna manera a la actual situación de la publicidad desordenada de colegiados recogida en Prensa y TV en especialidades como Estomatología, Urología, Dermatología y Oftalmología en las que se imbrican y mezclan resultados con venta de la imagen del propio colegiado proponiendo resultados no reales y conflicto de intereses con otros compañeros.
Hay que dejar completamente definida la divulgación médica de otros intereses mantenidos por laboratorios que utilizan al profesional con pleno consentimiento de éste. Nuestros colegiados deben conocer los artículos 64 y 65 de nuestro Código en que se recuerda “no se puede dar a conocer de modo
sensacionalista procedimientos y útiles de eficacia no demostrada, hacer publicidad engañosa o información insuficiente“.
3. Cuando el Medico participe en programas de Rado o TV debe estar informado previamente de la identidad, edad y personalidad de los intervinientes, de la notoriedad del programa y de su presentador. Qué tiempo tiene asignado para el uso de la palabra. Debe declinar la intervención ante programas sensacionalistas y escasos de rigor y seriedad.
La participación en emisiones en directo, supone de por si, un riesgo
para el medico, pues puede ser malinterpretado en programas grabados o en diferido, pues en estos casos no dispondrá de derecho a replica ni aclaración.
Capitulo importante – Art 64.1 del CDM – es que el medico antes de
comunicar a la opinión pública cualquier hallazgo o descubrimiento, éxito medico, resultados, conclusiones o ensayos clínicos etc. tiene el deber inalienable de comunicarlo a la prensa profesional o a la comunidad medica o a su Colegio para que sea confirmado y validado pues en caso contrario, hace una publicidad desleal en su propio beneficio y lo mas lamentable generar expectativas entre los enfermos.
Artículo 64.1 Código de Deontología Médica RICOMS:
“El médico tiene el deber de comunicar en primer lugar a los medios
profesionales los descubrimientos que haya realizado o las conclusiones derivadas de sus estudios científicos, cualesquiera que sean sus resultados.”

Cuando el medico utilice los medios de comunicación para ofertar sus servicios profesionales deberá insertar su nombre, apellidos, especialidad registrada en el Colegio, datos telefónicos, e-mail, etc. Es importante que no puedan figurar listas de enfermedades o síntomas.
Cometen una falta de ética profesional los que prometen servicios
gratuitos o descuentos – Art 65.4 y 65.5 del CDM, así como los que mencionen tarifas de honorarios.
Artículos 65.4 y 65.5 del Código de Deontología Médica RICOMS:
“4. No es ético que el médico se preste a que sus servicios se ofrezcan como premio de concursos o promoción de negocios de cualquier índole.
5. El médico no utilizará la publicidad para fomentar esperanzas
engañosas de curación ni para promover falsas necesidades relacionadas con la salud.”
Como ejemplos de plena actualidad, como la quiebra y el engaño de una potente compañía de estomatología, que me niego a hacerle propaganda, que todo conocemos, no me resisto a recordar aquel anuncio televisivo en el que el profesional estomatólogo es menospreciado por mayor y en la escena siguiente es sustituido por un joven colega de una potente compañía estomatológica,
cuando el Art 65 recuerda que “no se utilizaran mensajes publicitarios que menosprecien la dignidad de la profesión médica”. El otro botón de muestra es la aparición de una compañía dental, que tras la firma de la financiación del tratamiento entrega una bicicleta “mountain bike” o en su defecto un ordenador personal.
Toda esta situación, de la que nos lamentamos continuamente, pienso que es denunciable al Consejo Audiovisual de Andalucía que radica en Sevilla y lo podríamos hacer conjuntamente como Comisión Deontológica Medica de Andalucía ,dándole la preceptiva publicidad en Prensa y TV. Me pregunto si podríamos actuar de oficio también.
Tenemos que volver al Visado de toda esta problemática, de forma que para todo anunciante de con carácter medico o sanitario sea preceptivo el Visado del Colegio a través de su Comisión de Deontología y Ética, lo cual se trasformaría en prestigio para el anunciante el hecho de estar Visado.
Tengo la ilusión de que tras la creación de nuestra flamante pagina Web, podamos hacer realidad lo expuesto en esta ponencia.
La sociedad espera de nosotros, los médicos, la Excelencia, la Comisión de Deontológica y Ética debemos promover eficazmente la Beneficencia.
Este es un debate serio que no se puede liquidar con simplismos
demagógicos o presiones corporativas. Está en juego nada menos que la dignidad de la profesión medica.
MUCHAS GRACIAS
Sevilla abril 2017
Ricardo Reguera Fernández.
Presidente de la Comisión de Deontología, Ética y Visado del Real e Ilustre Colegio de Médicos de Sevilla

Dr. Sánchez Luque: “La atención al final de la vida o la gestación por sustitución preocupan a los médicos y a los ciudadanos”

A tres días del comienzo del IV Congreso Nacional de Deontología Médica que reúne a los referentes en deontología de todos los colegios de médicos de España, el presidente del COM Málaga, Dr. Juan José Sánchez Luque, anfitrión de este encuentro, explica que han decidido abordar temas como la atención al final de la vida o la gestación por sustitución porque “preocupan no sólo a los médicos, sino también a la sociedad”

 Málaga17/04/2017medicosypacientes.com / T. A,
Dr. Juan José Sánchez Luque.

El Dr. Sánchez Luque, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, presidente del COM Málaga desde 2006, aborda en este entrevista, además de aspectos deontológicos, “el objetivo más importante” de los colegios, otros de actualidad sanitaria de Málaga como los recortes que trajo consigo la crisis que “siguen –afirma- haciendo estragos años después” a pesar del giro de la Consejeria de Sanidad de Andalucía para introducir mejoras.

Cuestiona la situación de precariedad de los médicos andaluces “los peor remunerados de España” y la de los jóvenes que terminan el MIR que “ponen sus miras” en otras comunidades por falta de perspectivas en Andalucía. Y explica la hoja de ruta de la Mesa de la Profesión Médica que trabaja en este tema de la precariedad y en otros como la falta de camas en la ciudad para que lo que reclaman un tercer hospital.

Finalmente, expone las acciones profesionales y formativas del COM Málaga para acercar el colegio a los colegiados y también las actividades para trasladar la labor del colegio a los ciudadanos, como la formación a los ciudadanos en técnicas de RCP o la Exposición Permanente Galeno.

¿Qué objetivos se ha marcado el COM Málaga como organizador del Congreso de Deontologia Médica? 

La ética y la deontología médica deben estar presentes en el día a día del médico pero sin duda hay prácticas médicas que tienen una vertiente deontológica muy fuerte y el Comité Organizador ha querido abordarlas con el fin de proporcionar al médico herramientas y conocimiento para ejercer una mejor medicina. Del programa me gusta sin duda que ha apostado por abordar temas que preocupan no sólo a los médicos sino también a la sociedad y que son muy actuales, como la atención médica al final de la vida o la gestación por sustitución.

El principal objetivo del Colegio que es velar por la buena praxis médica, ¿cuál es la situación real? 

Como todos los colegios de médicos de España, contamos con una Comisión Deontológica que vela por el cumplimiento del Código. No me canso de repetir, ni me cansaré, que es uno de los organismos más importantes del Colegio, si no el más. Lo que sucede es que la Comisión Deontológica hace una labor callada, nada mediática, pero es muy efectiva. En Málaga, el presidente de la Comisión es el Dr. Joaquín Fernández-Crehuet, toda una institución a nivel Deontológico y Ético y que además es también el presidente del IV Congreso Nacional de Deontología Médica, al que acompaña en la labor organizativa el presidente del Comité Organizador y secretario general del Commálaga, Dr. Manuel García Del Río, miembro además de la Comisión Deontológica Central. Es un equipo formidable que lleva meses volcado en la organización del encuentro.

Este Congreso aborda temas como la atención al final de la vida, maternidad subrogada o la publicidad médica. ¿Qué objetivos se han marcado al respecto?

El Comité Organizador ha querido abordar estos temas de actualidad porque preocupan, como mencionaba anteriormente, no sólo a los médicos sino también a la ciudadanía y ocupan muchos titulares en los medios de comunicación. Cuando surgen este tipo de asuntos no se debe mirar hacia otro lado, hay que hacerlo cara a cara, buscando a los mejores ponentes que sepan aclararnos todos los aspectos de estos temas, para que el congresista se vaya con la sensación de haber aprendido que, al fin y al cabo, es el objetivo de todo congreso.

En otro orden de cosas, ¿cuál es la situación de la asistencia sanitaria en Málaga? 

Me gustaría contestar que buena pero, por desgracia, es imposible. La crisis económica trajo consigo recortes sanitarios que siguen haciendo estragos años después a pesar de que el panorama económico ha cambiado y Málaga se considera el motor económico de Andalucía.

Hemos de reconocer que la Administración Andaluza y la Consejería de Salud ha dado un giro hacia el diálogo y está realizando mejoras en los contratos pero aún queda mucho camino por recorrer. Es una pena que los jóvenes que terminan el MIR en Andalucía no vean perspectivas de futuro en nuestra Comunidad Autónoma. Esto debe de cambiar porque la falta de especialistas será una realidad dentro de diez años.

¿Qué hoja de ruta se ha marcado la Mesa de la Profesión Médica al respecto de esta realidad?

Va muy en la línea de lo que he reflejado en la anterior respuesta. Lo primero, diálogo entre los profesionales de la Medicina y la Administración. Segundo, mejora en las contrataciones. Tercero, menos burocratización de la Medicina. Cuarto, menos saturación en las urgencias. Quinto, especial atención a los enfermos crónicos. Sexto, recuperar líderes profesionales y que las unidades de gestión clínica no estén capitaneadas por gestores afines a la Administración sino por verdaderos popes de la especialidad. Séptimo, modificar el trasnochado concepto de “exclusividad” que aún sigue vigente en Andalucía y que penaliza a los médicos que ejercen en la privada. Octavo, potenciar la formación e investigación de los facultativos propiciando que se recupere el tiempo destinado para ello dentro de la jornada laboral. Noveno, aplicar medidas de conciliación familiar ya que la mitad de nuestros colegiados son médicas; con esto no quiero decir que la conciliación sea un tema exclusivo de la mujer ya que desde el Colegio pensamos que la conciliación es de hombres y de mujeres.

Y como décimo, la necesidad de poner sobre la mesa una solución real para paliar la falta de camas en la ciudad. Hace falta un tercer hospital y, probablemente, un CHARE en la zona Este de la ciudad, ya que el mapa hospitalario de Málaga queda muy alejado de esa parte de la ciudad.

La Mesa de la Profesión Médica del Commálaga está magníficamente coordinada por el vicepresidente primero del Colegio, el Dr. José Antonio Ortega.

La OMC lleva años denunciando la precariedad de los médicos. ¿Cuál es la situación en Málaga?

Los médicos andaluces son de los peor remunerados de España. Lo dicen los estudios. Por eso, nuestros médicos jóvenes tienen sus miras puestas fuera de nuestras fronteras. Ya sea en otra CCAA o en otros países, donde nuestra profesión está mucho más valorada no sólo económicamente sino también socialmente, lo que favorece –esto último- una excelente relación médico-paciente.

¿Cuáles son, a su juicio, los principales problemas que tiene la profesión médica?  

Los resumiría en tres: la excesiva burocratización a la que estamos sometidos en nuestro quehacer diario; la pérdida de confianza entre médico y paciente y la politización de la gestión sanitaria.

La formación de los médicos es esencial para la mejor asistencia sanitaria. ¿Qué actividades realiza el COM Málaga en este aspecto? 

El Área de Formación del Colegio es muy potente. Al frente de la misma se encuentra el Dr. José Luis De la Fuente Madero, que hace una labor encomiable para dibujar un programa formativo de calidad y cuidando que en lo económico el colegiado no se vea perjudicado. De hecho, la mayoría de nuestros cursos y talleres son gratuitos.

En lo que llevamos de año, ya han pasado por nuestros cursos de formación casi 500 colegiados. Hemos realizado 12 cursos y en total, de enero a junio, habremos llevado a cabo 30 actividades formativas.

¿Cuál es la estrategia del COM Málaga para acercar el colegio a los colegiados?

Nuestros colegiados son todo para nosotros. Parece obvio pero es que es así: el Colegio de Médicos existe gracias a sus colegiados, que en nuestro caso son 7.800 en Málaga y provincia. Somos un Colegio accesible, realizamos todo tipo de actividades: formativas, profesionales, lúdicas… todo ello con el fin de que los colegiados en algún momento sientan la necesidad de acercarse a su Colegio porque ha organizado algo que le interesa. Además, somos muy activos en redes sociales (estamos en Facebook, Twitter, Instagram y Youtube) así que contactar con nosotros es realmente fácil porque las redes permiten un contacto muy directo y recibir de primera mano la opinión o sugerencias de nuestros colegiados. Y, por último y no menos importante, nuestro amplio horario permite al colegiado poder hacer sus gestiones en cualquier momento ya que abrimos de lunes a viernes de 8 a 20 horas. ¿Que a pesar de todo no tiene tiempo? En ese caso, puede realizar los trámites a través de ventanilla única en www.commalaga.com 

Y, de cara a los ciudadanos ¿Qué actividades realiza el COM Malaga para trasladar la labor del colegio? 

Uno de los objetivos de la Junta Directiva es acercarse también a los ciudadanos que son, al fin y al cabo, nuestros pacientes. Realizamos actividades lúdicas y de tipo social que están siempre abiertas a toda la población y que, por supuesto, son de entrada libre y gratuita. Desde el punto de vista formativo, la Escuela de RCP del Colegio lleva años formando a los malagueños en técnicas básicas de RCP, algo que consideramos fundamental y que nos encantaría que estuviera dentro de la formación reglada en los institutos. En este punto tengo que destacar el trabajo realizado por el director de la Escuela y vicepresidente segundo del Colegio, el Dr. Andrés Buforn. Además, en la Mesa de la Profesión Médica están integradas asociaciones de pacientes, con las que tenemos una magnífica relación.

El Colegio inauguró el año pasado la Exposición Permanente Galeno ¿Qué contenido tiene la muestra?  

La muestra hace un recorrido por la historia de la Medicina y su contenido ha sido posible gracias a la donación de médicos malagueños. Los visitantes pueden ver aparatología de diferente tipo; los casi 1.000 frascos que integraban la antigua farmacia de Málaga (que pertenecían al extinto Hospital Noble y que han sido cedidos por el Ayuntamiento de Málaga); paneles informativos que hacen referencia a la historia de la especialidades más destacadas de la Medicina y, por último, los visitantes pueden ver cómo era una sala de exploraciones del siglo pasado. Exposición Permanente Galeno es posible gracias al esfuerzo de su director, el doctor Pedro Navarro, que es el vicepresidente de Cultura del Colegio y que ha hecho un magnífico trabajo.

Cuenta atrás para el comienzo de la gran cita de la ética médica

El IV Congreso Nacional de Deontología Médica, que se celebrará desde el jueves hasta el sábado en el Colegio de Médicos de Málaga, abordará bajo el lema “Nuevos retos del humanismo en la práctica médica” temas actuales como la gestación por sustitución o la atención médica al final de la vida.

Málaga17/04/2017medicosypacientes.com
Congreso de Deontología Médica.

Se trata de una actividad organizada por el COMMÁLAGA bajo la coordinación de la Organización Médica Colegial (OMC).

En palabras del presidente del Comité Organizador del Congreso, Dr. Joaquín Fernández-Crehuet Navajas: “El objetivo fundamental es revitalizar el humanismo médico. Ante una medicina tremendamente tecnificada, burocratizada y masificada, el facultativo no puede perder de vista que nuestros pacientes no son mecanismos que no funcionan: son personas que sufren y el buen profesional debe tratarlas con la mayor pericia técnica y con un absoluto respeto en justa correspondencia a la dignidad que atesoran siempre, independientemente de su edad, raza, creencias, condición social, etc.”.

Para el Dr. Fernández-Crehuet, “queremos promocionar una medicina con alma que haga cierta la idea de Edmund Pellegrino cuando decía ‘La medicina es la más humana de las artes, la más artística de las ciencias y la más científica de las humanidades”.

El Congreso abarcará temas como “La atención médica al final de la vida en la España del siglo XXI”, en una mesa que estará moderada por el Dr. Fernández-Crehuet y en la que participarán los doctores José María Domínguez, Rafael Gómez y Jacinto Bátiz.

También tratará el impacto de los errores médicos y la salud de los profesionales, en una mesa que moderará el Dr. Rogelio Altisent, en la que participarán las doctoras Pilar Astier, Bárbara Marco y Raquel Murillo. Otro asunto que acaparará la atención del congreso será la interculturalidad en la relación médico-paciente, a través de la visión de los doctores Joan Monés, Agustín Zamarrón y Said Barakat.

Los aspectos deontológicos de la publicidad médica serán analizados en una conferencia debate por los doctores Ricardo Reguera y Juan Pérez, moderados por la Dr. Aurora Puche. En la última jornada del Congreso, el Dr. José Antonio Trujillo impartirá una conferencia-debate sobre el decálogo del médico humanista, mientras que los doctores María Castellano, Manuel García del Río y Ángel Hernández Gil, expondrán su postura sobre la reproducción y maternidad subrogada.

La conferencia de clausura correrá a cargo del Dr. Enrique Villanueva, presidente de la Comisión Central de Deontología de la OMC, que desgranará el principio de autonomía en la asistencia sanitaria.

Para acceder al programa y las inscripciones: https://www.cuartocongresodedeontologiamedicamalaga.es/

La maternidad subrogada o la atención médica al final de la vida, temas que se abordarán durante el IV Congreso de Deontología Médica que se celebrará en Málaga

El IV Congreso Nacional de Deontología Médica, que se celebrará los días 20, 21 y 22 de abril en el Colegio de Médicos de Málaga (Commálaga), abordará bajo el lema “Nuevos retos del humanismo en la práctica médica” temas actuales como la maternidad subrogada o la atención médica al final de la vida

Málaga05/04/2017medicosypacientes.com/ COM Málaga
Se celebra en Málaga del 20 al 22 de abril
Se trata de una actividad organizada por el Commálaga bajo la coordinación de la Organización Médica Colegial (OMC).
En palabras del presidente del Comité Organizador del Congreso, Dr. Joaquín Fernández-Crehuet Navajas: “El objetivo fundamental es revitalizar el humanismo médico. Ante una medicina tremendamente tecnificada, burocratizada y masificada, el facultativo no puede perder de vista que nuestros pacientes no son mecanismos que no funcionan: son personas que sufren y el buen profesional debe tratarlas con la mayor pericia técnica y con un absoluto respeto en justa correspondencia a la dignidad que atesoran siempre, independientemente de su edad, raza, creencias, condición social, etc.”.
Para el Dr. Fernández-Crehuet, “queremos promocionar una medicina con alma que haga cierta la idea de Edmund Pellegrino cuando decía ‘La medicina es la más humana de las artes, la más artística de las ciencias y la más científica de las humanidades’”.
El Congreso abarcará temas como “La atención médica al final de la vida en la España del siglo XXI”, “Las unidades de cuidados paliativos en la atención al proceso de morir”, “Reproducción y maternidad subrogada”, “Aspectos deontológicos en la publicidad médica”, entre otros muchos. En esta edición participarán ponentes relevantes como los doctores Marcos Gómez Sancho, Jacinto Batiz Cantera, Said Barakat, Juan Pérez Artigues o Enrique Villanueva Cañadas.
Para acceder al programa y las inscripciones: https://www.cuartocongresodedeontologiamedicamalaga.es/

La omisión, detrás de la ‘nueva’ mala praxis médica

Oncología y Neurología, donde más se registra pérdida de oportunidad. La condena por falta de pruebas se asocia a una menor indemnización.

Diario Médico. Soledad Valle. soledad.valle@unidadeditorial.es    20/03/2017

Carlos Sardinero

Carlos Sardinero, abogado y doctor en Medicina y Derecho, es el autor de la tesis Responsabilidad por pérdida de oportunidad asistencial en la medicina pública española. (Jose Luis Pindado)

El “dejar de hacer” tiene menos condena judicial que la actuación médica negligente que causa un daño directo al paciente. Esta es una de las conclusiones a las que llega el estudio elaborado por el abogado experto en Derecho Sanitario, Carlos Sardinero, doctor en Derecho y en Medicina.

El trabajo, su tesis doctoral, estudia las 519 sentencias condenatorias por mala praxis sanitarias dictadas en el ámbito de la sanidad pública por las salas contenciosas de los tribunales superiores de justicia de toda España, durante los 12 años que van de 2002 a 2014 y que, además, han sido resueltas con la doctrina de la pérdida de oportunidad.

  • Julián Benito: “Estamos fallando por errores de diagnóstico, más que por tratamientos inadecuados o falta de información al paciente, según recoge el trabajo de Sardinero”

El trabajo confirma algunas impresiones. Por ejemplo, el aumento de las reclamaciones judiciales por demandas médicas: en los cuatro últimos años del estudio (de 2010 a 2014) se produjeron 351 sentencias (un 67,6 por ciento de las totales), lo que supuso más del cien por cien de aumento respecto a las 168 (32, 4 por ciento) ocurridas en los primeros ocho años (de 2002 a 2009). La mayoría de los pacientes fueron varones (56,1 por ciento), que fallecieron (57,4 por ciento); siendo las patologías que más frecuentemente originaron la condena la Oncología (26,4 por ciento) y la Neurología (17,3 por ciento).

La denominada doctrina de la pérdida de oportunidad en el ámbito sanitario reduce las indemnizaciones que se conceden a los pacientes, porque estas cuantías están encaminadas a resarcir “la posibilidad de que el paciente hubiera mejorado si el médico no hubiera omitido la prueba o el tratamiento que motiva la demanda”, apunta Sardinero.

Una lectura judicial
Es decir, no existe una relación de causalidad directa entre la actuación médica y la secuela del paciente. Así, se calcula la indemnización como una probabilidad de supervivencia o de mejora del paciente que, en un 82,1 por ciento de los casos, la fija el magistrado “a tanto alzado” (ver información adjunta).

  • Bernardo Perea: “La tesis confronta la idea que existe de que estamos sobrediagnosticando y la realidad judicial que muestra que, a pesar de ello, se condena porque no se hacen pruebas”

Sardinero explica que, por este motivo, “se llega a la incongruencia de que la propia negligencia del sistema sanitario por la omisión de la diligencia debida es lo que le ofrece una cobertura para reducir la indemnización”. Pues señala que “no realizar una exploración adecuada (electrocardiograma, análisis, encimas cardiacas, radiografía de tórax) sirve para reducir significativamente la indemnización porque esa falta de prueba y de tratamiento provocan que no se conozca si el paciente habría sobrevivido”.

Pero el trabajo de Sardinero no se queda en la lectura judicial, y quiere trascender a la práctica médica y mejorarla. Afirma que “los resultados podrían facilitar la práctica más segura de la Medicina, tanto para el paciente como para el profesional, así como establecer unos criterios que ofrezcan alguna previsibilidad ante posibles reclamaciones judiciales envueltas en la pérdida de oportunidad”.

Julián Benito, neurólogo del Hospital 12 de Octubre de Madrid, y uno de los tres directores médicos de la tesis, reconoce que “antes de poder solucionar un problema hay que conocer cuál es y a eso ayuda mucho este trabajo, pues no hay ningún estudio igual en la literatura española. Aquí se ha puesto de manifiesto que en Oncología y en Neurología estamos fallando por errores de diagnóstico, fundamentalmente, más que por tratamientos inadecuados o por falta de consentimiento informado”.

  • Andrés Santiago: “El problema en Oncología está en confiarse que todo va bien y perder la alerta con el paciente. Hay que hacer un esfuerzo para identificar los indicadores de sospecha”

Manejo en Neurología
Juan Pablo Romero, neurólogo del Hospital Beata Mariana de Madrid, también insiste en la lectura útil y positiva del estudio y la obligación de “minimizar esa pérdida de oportunidad del paciente, que es la pérdida de un tratamiento adecuado”. En este sentido, Romero reconoce que en su especialidad el tiempo juega un papel fundamental; “por ejemplo, en el tratamiento de un ictus, sabemos que si no han transcurrido cuatro horas y media desde los síntomas, el paciente puede responder a una fibrinólisis con rtPA, que mejora el pronóstico. Pasado ese tiempo, pierde la oportunidad de reducir las secuelas. Pero esa rapidez en la intervención no depende solo de nosotros. Es un trabajo de equipo, desde el traslado urgente del enfermo, hasta la realización de pruebas”. Y añade: “Este estudio indica la necesidad de establecer auditorias médicas dentro del servicio, donde se examine todo el procedimiento para detectar el fallo”.

Bernardo Perea, director de la Escuela de Medicina Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid y también director de la tesis de Sardinero, reconoce que le han sorprendido los resultados estadísticos al ponerse de manifiesto que “todavía sigue existiendo el infradiagnóstico”. Perea afirma que el trabajo muestra “una confrontación entre la idea de que estamos sobrediagnosticando y la realidad judicial que nos dice que,a pesar de eso, se está condenando porque no se están haciendo las cosas que se tienen que hacer”.

Organización
Sobre las especialidades más demandadas, Perea quiere aclarar que aunque se señale a Oncología general (26,4 por ciento), Neurología (17,3 por ciento) y Cardiología (15 por ciento) como las principales condenadas por pérdida de oportunidad, “detrás de ellas están los problemas de organización sanitaria e intrahospitalaria y, de esos casos, hemos visto muchos en el estudio”. En Oncología, por ejemplo, “habría que determinar qué se debe al oncólogo, al radiólogo o a errores en Anatomía Patológica”.

Elena Labajo, del Departamento de Toxicología y Legislación Sanitaria de la Universidad Complutense de Madrid, en su actuación como perito reconoce que “cada vez es más frecuente no actuar para evitar causar daño y así cubrirse las espaldas. Es decir, hay una tendencia hacia la omisión o postergamiento de la atención, porque en muchos casos se quiere contar con mucha seguridad antes de hacer nada. Es decir, se quiere proteger la actuación médica hasta perder la oportunidad asistencial”.

Como ejemplo, señala que en patologías oncológicas, por ejemplo, “en muchos casos, se solicitan demasiadas pruebas antes de actuar, de modo que cuando se va a intervenir ya es demasiado tarde”.

Andrés Santiago, jefe de Medicina Legal del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y el tercer director de la tesis, señala que en Oncología el problema está en “confiarse de que todo va bien y perder la alerta con el paciente. Hay que trabajar para identificar los indicadores de sospecha de patología y, a partir de ahí, realizar las pruebas necesarias”.

Así, los facultativos reconocen la utilidad que para la atención sanitaria tienen los trabajos de análisis de condenas; es decir, de errores médicos, como el de Carlos Sardinero, “si bien no podemos asumir de manera absoluta que la valoración judicial sea la verdad médica”, apostilla Perea.

El derecho a la defensa permite acceder a la historia clínica

La Audiencia Provincial de Navarra ha dictado un auto en el que estima, parcialmente, conocer la historia clínica de la presunta víctima en un juicio penal. Los magistrados ponderan el derecho a la defensa con el de la intimidad.

Soledad Valle. Diario Médico   |  07/02/2017

historia-clinica

La historia clínica de cualquier persona es un material probatorio valiosísimo. No solo en los juicios por presuntas negligencias médicas, sino en procesos penales, por ejemplo, donde la salud mental del acusado, e incluso de la víctima, influye de manera decisiva en el dictamen judicial.

Este es el contexto en el que se encuadra el auto de la Audiencia Provincial de Navarra que estima, parcialmente, conocer la historia clínica de la presunta víctima en un juicio penal. La defensa del acusado por un delito criminal solicitó al juez poder acceder a la historia clínica de la denunciante para demostrar que ésta tenía antecedentes de problemas mentales.

  • “No es lo mismo solicitar una historia clínica que una historia laboral. Hay que tener más razones para pedirla”, aclara Antonio del Moral, magistrado de la Sala Penal del Supremo

La solicitud motivó dos pronunciamientos judiciales en contra y ha sido la Audiencia Provincial de Navarra la que le ha dado la razón, de manera parcial, revocando los autos anteriores.

El recurrente solicitaba conocer toda la historia clínica y la Audiencia ha circunscrito esta autorización a un acto concreto que puede o no estar contemplado en la documentación médica: la posible derivación de la interesada a un centro de naturaleza psicológica o psiquiátrica.

Para llegar a esta conclusión, los magistrados de la audiencia han realizado un ejercicio de ponderación de dos derechos enfrentados: el derecho a la defensa, que tiene el acusado, y el derecho a la intimidad de la víctima.

Equilibrio necesario
Para alcanzar ese difícil equilibrio, la audiencia parte de valorar si está justificada la petición. Es decir, que en la instrucción del caso se han detectado indicios o sospechas de que el demandante, en este caso, tiene o ha tenido una patología mental sobre la que se quiere indagar más. Y, efectivamente, durante la instrucción del citado juicio penal la víctima narró a los psiquiatras judiciales que había sufrido algún episodio nervioso cuando era estudiante.

  • “La información sanitaria siempre está sometida a secreto, pero no cuando estemos ante un delito”, apunta el psiquiatra Fuertes Rocañín

A partir de esa declaración, la defensa del acusado vio justificada la petición de la historia clínica completa. La  Audiencia reduce sus expectativas y contesta: “En aras a garantizar el derecho de defensa, compatibilizándolo con el derecho a la intimidad de la denunciante, estimamos que resulta procedente acceder en parte a lo interesado y acordar que por el centro de salud en el que se hubiere prestado la citada asistencia médica a la denunciante, se informe acerca de si esta fue o no derivada a algún concreto servicio […] sin que sea preciso que en ese informe se concrete el posible tratamiento que hubiere podido indicar el médico de atención primaria, dado que se trata de una cuestión que, por sí sola, carece de relevancia a los principios fines pretendidos por la parte apelante en orden a valorar un posible daño psicológico”.

Magistrado del Supremo
Antonio del Moral, magistrado de la Sala Penal del Tribunal Supremo, aclara que no hay “soluciones rígidas” para resolver estas peticiones. “Hay que valorar la necesidad, si es absolutamente necesaria la historia clínica, pues estaría justificado. Es un tema que exige ponderar”. Y, añade, “hay que tener más razones parar pedir la historia clínica, que para pedir una historia laboral, por ejemplo, y también hay que tener más razones para concederla, porque el material es más sensible”.

José Carlos Fuertes Rocañín, psiquiatra y médico forense, reconoce que la confidencialidad de la historia clínica cede cuando estamos ante un delito penal. “Siempre está sometida a un secreto, pero nunca cuando estemos ante un delito, pues el bien que se está protegiendo, que es, por ejemplo si se envía o no a la cárcel al acusado o qué tiempo de pena se le impone, es más importante que el derecho a la intimidad”, afirma Rocañín.

“¿Hacia dónde va la profesión médica?”. Conferencia del Prof. Villanueva en el Curso de Expertos.

El Prof. Mora y los Dres. Fernández-Crehuet, Castellano, Villanueva y Viola, antes de la sesión
El Prof. Mora y los Dres. Fernández-Crehuet, Castellano, Villanueva y Viola, antes de la sesión

Al principio de su intervención, el Prof. Villanueva se hacía una pregunta, aparentemente retórica, pero que expresaba bien la inquietud de muchos profesionales sobre el futuro de la medicina y de su propia profesión: “¿Hacia dónde vas médico?”

Hasta el presente, la profesión médica ha estado presidida por la ciencia y el amor al paciente. El título, decía el Dr. Villanueva, nos lo da la Universidad, pero “la calidad de médico” nuestros pacientes.

Las relación entre medico y paciente ha sufrido grandes transformaciones en los últimos años; esos cambios nos llevan a cuestionarnos el propio sentido de la profesión médica, a preguntarnos si el modelo de médico que hemos conocido hasta ahora no está evolucionando hacia un “técnico” en Medicina que se limita a attender, en lo posible, las demandas de sus pacientes. El medico podrá curar, pero corre el riesgo de dejar de ser medico.

Como dirá Robert M. Veatch (2009), los médicos “ya no tienen que determinar lo que va a beneficiar a sus pacientes. Es el propio paciente el  que, en el mundo de la nueva medicina, tienen que hacerse cargo de su tratamiento”.  Los pacientes tienen que asumir toda la decisión. El papel del médico es solo diagnosticar. Lo demás son juicios de valor, que sólo competen al paciente. El concepto de informar ha de cambiar. En suma, ¡El principio de beneficencia ha quedado definitivamente enterrado y con él el arte médico. La nueva medicina será sólo ciencia!

La medicina actual, condicionada, en parte, por estos “nuevos aires”, ha llevado, de una parte, a que se deteriore la relacion entre médico paciente, al aumento exponencial de denuncias por mala praxis, incluso, a numerosos episodios de violencia contra los médicos.

Ante estas situación, Villanueva aboga por una comprensión más profunda y actual del principio de autonomía del paciente, manifestado en un uso responsable del consentimiento informado, que legitima el acto médico. El médico ya no habla desde una posición de superioridad, no se impone, pero asume una posición de garante (ley autonomía, art. 9), que posibilita la confianza del paciente, y deja a salvo, en lo fundamental, el principio de beneficencia.

Tan importante es insistir y garantizar los derechos del paciente, como los del medico. En este sentido, se extendió en tres derechos fundamentals de los medicos: de una pafrte, la libertad de método y la libertad de prescripción y, de otra -como ultimo recurso- la objeción de conciencia.