Dr. Villanueva: “Autonomía del paciente para elegir y decidir, sí; para imponer, no”

El Dr. Enrique Villanueva, presidente de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), es partidario de que el paciente tenga autonomía para elegir y decidir, pero no para imponer su voluntad al criterio del médico, según expuso en la conferencia de clausura del IV Congreso de Deontología Médica, celebrado en el Colegio de Médicos de Málaga

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Explicó que “la lealtad en la relación médico-paciente es bifronte. Es decir, el médico se la debe a su paciente, pero éste también se la debe al facultativo y no deberá solicitarle servicios que sabe que el profesional no puede prestar”.

Así, insistió en la idea de que “para el médico no es ético acceder por complacencia o coacción a un acto asistencial que no está clínicamente indicado, ni el paciente tendría derecho moral a exigirlo, pero a veces la ley se lo concede, poniéndonos de nuevo ante el dilema ‘lex versus ius’, pero la ley no podrá legitimar lo que clínicamente es inaceptable”.

Cuando la relación médico-paciente se regía por el principio paternalista de beneficencia, existía una gran asimetría entre la autonomía del enfermo y la del facultativo. “El médico imponía la suya amparado en su autoridad, hacer lo mejor por el enfermo y éste nada podía oponer, dada su doble condición de subordinación, al deber de curar del médico, investido de sagrado por su juramento y al deber de obediencia, como súbdito de un estado que se considera, no ya el tutor, sino el dueño de la persona y la quiere sana y fuerte, por lo que su consentimiento para autorizar la asistencia, era irrelevante”, analizó.

Sin embargo, un paso más fue el nuevo paradigma que regula la relación médico- paciente. “Una relación exenta de principio de beneficencia, que toma como elemento rector, que sólo el paciente sabe lo que es mejor para él, en consonancia, decide el cuándo, pero también el cómo ha de llevarse a cabo el acto médico, del cual él es el único protagonista”, añadió el Dr. Villanueva.

El presidente de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial (OMC), subrayó que “ahora la asimetría existe, pero la ventaja ha caído del lado del paciente que ya no es un ‘infirmus’, sino un usuario”. La citada asimetría solo se restablece en el momento del cómo, en el que el médico podrá exhibir su derecho a la libertad de método y a la objeción de conciencia. 

El Dr. Villanueva consideró que “desde la deontología se tienen claro este juego de derechos y así lo demuestra el Código de Deontología en el capítulo III y en especial en el artículo 12, pero cada vez vemos con mayor frecuencia como se quiere frenar una iniciativa deontológica, oponiéndole de inmediato la ley positiva, cuando no nuevas corrientes éticas restrictivas, como una frontera insuperable”. 

El experto incidió en que “ni en la vida ni en el ejercicio de la Medicina el principio de beneficencia y el de autonomía van de la mano, como tampoco ocurre con una medicina inspirada en principios deontológicos y otra por principios utilitaristas”.  En este punto, puso como ejemplo más paradigmático, el caso de los Testigos de Jehová frente a las transfusiones de sangre, o la alimentación parenteral en los huelguistas de hambre.

El Dr. Villanueva relató que “será difícil que el paciente en el uso de su autonomía pueda disponer íntegramente de su persona y que el médico pierda el poder de control sobre ciertas parcelas, delegadas por el Estado, tiene sobre los individuos sanos o enfermos”.  “Desde el momento que exista un atisbo de principio de beneficencia y hoy existe, la asimetría frente al paciente existirá”, concluyó. 

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